Cuando alguien suelta la frase
“eres un idealista” a otro alguien suele querer decir “eres un soñador, un
romántico”. Por debajo se respira otra intención, otro significado más parecido
al de ser un iluso, un loco más que una persona con fuerza y nobleza de
espíritu. Y lo más habitual es que no se le tome en serio.
Las ideas tienen diversas
acepciones y se cogen como excusa para luchar o para atacar. Luchar por ellas
es muy diferente a imponerlas. Alguien puede matar por una idea transformándose
en asesino además de fanático. Mientras, otros pueden conectar con ideas que
vienen de la Vida por vía directa que buscan lo mejor para todos, no sólo para algunos,
ni siquiera para la mayoría, sino para todos los seres.
Ser idealista no es tener pájaros
en la cabeza. De hecho, a los idealistas, lo que les mantiene cuerdos, en lugar
de deprimidos o iracundos es su lucha por alcanzar eso en lo que creen, y que,
por supuesto, lo creen posible. Aún