Gracias a dios, en el kit de aventura traemos
a este mundo un compartimento diseñado para la sensibilidad. Un compartimento
bastante amplio, todo sea dicho de paso. La piel es sensible al dolor -y a las
sensaciones placenteras, claro está-, a los cambios de temperatura y a veces
nos quedamos helados cuando vemos unas imágenes o escuchamos una historia. Así
que la vista y el oído también forma parte de ese equipaje. Lo mismo ocurre con
el olfato que va directamente al hipocampo, de tal manera que recordamos cada
olor del pasado cuando ha