La euforia genera entrega
absoluta. Cuando nos sentimos en paz, felices, tenemos comportamientos
generosos. Queremos que todos se sientan bien y hacemos lo posible porque así
sea.
¿Cada cuánto ocurre esto? Más o
menos, cada vez que hay un acontecimiento que nos saca de la desidia. Y como la
desidia cada vez es mayor, el acontecimiento debe ser de más envergadura.
¿Cuáles suelen ser estos sucesos?
La victoria de nuestro equipo de fútbol, el proceso de enamoramiento, el
momento de alcanzar algo deseado: un puesto de trabajo nuevo o uno mejor,
dinero, un premio, volver a ver a un ser amado, un viaje que llevamos planeando
durante mucho tiempo… O cuando hemos salido nosotros o alguien a quien queremos