Como seres humanos hay muchos formatos de ser
abusados en el sentido de engañados, presionados, extorsionados, etc., pero el
estándar es el mismo para todos ellos: uno que abusa y el otro que está en una
posición vulnerable y que, en el momento crítico, cede y no mantiene la
posición.
Por supuesto, estas líneas están
dedicadas a todas las personas que forman parte o han formado parte en
algún momento de su vida de una relación en la que les presionan o les han presionado.
Puede tratarse de un abuso
continuo o puntual. Esto es, que un individuo se someta a la voluntad de otro de
forma sistemática o que lo haga de manera puntual en situación de debilidad
circunstancial. Cuando no es algo habitual, lo que ocurre es que la persona abusada tiene una necesidad o una ilusión que es utilizada por la otra parte
para colocar el abuso. Así se