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18 de agosto de 2013

Cuando se acaba lo bueno...

Los niños saben perfectamente cuándo están viviendo algo bueno y lo disfrutan entregándose a ello sin dificultad. Eso sí, cuando se acaba, se puede crear una sensación de vacío que se percibe claramente como una injusticia de tal manera que se rebelan llorando y pataleando, ya sea en silencio o a grito pelado. En esos momentos, somos los adultos los que estamos para acoger su malestar y ofrecer el consuelo necesario, que suele pasar por asegurar que esa maravillosa vivencia se repetirá en breve y multiplicada. Por supuesto, si somos consecuentes haremos que se produzca.

En el caso de los adultos, cuando vivimos momentos maravillosos, donde nos sentimos plenos tendemos a conformarnos con haberlo experimentado y nos damos por satisfechos dejando un poso de tristeza

5 de julio de 2013

¿Y si no lo consigo?

¿Para qué intentarlo si no sabemos si lo vamos a conseguir? Para entrenarnos en conseguirlo. 

Los niños tienen un instinto muy fuerte para iniciar una acción que mantiene un carácter propio de ensayo hasta que se consigue. Si no fuera así, nunca lograrían andar, ni ser autónomos, ni hacer una torre con piezas de madera. Saben que se entrenan para lograrlo y dentro de las opciones no contemplan el fracaso ni la derrota. 

El fin no es lo más importante, pero es lo que nos impulsa a iniciar el camino. Superar los obstáculos es lo que nos va a ir fortaleciendo. 

Cuando nos entregamos a luchar hasta el final desarrollamos fuerza, determinación, poder, estrategias y cada vez conseguimos ir un poco más allá. Con el tiempo nos damos cuenta de que la torre con tres piezas de

25 de agosto de 2012

Idealistas o transformador*s de realidades

Cuando alguien suelta la frase “eres un idealista” a otro alguien suele querer decir “eres un soñador, un romántico”. Por debajo se respira otra intención, otro significado más parecido al de ser un iluso, un loco más que una persona con fuerza y nobleza de espíritu. Y lo más habitual es que no se le tome en serio.

Las ideas tienen diversas acepciones y se cogen como excusa para luchar o para atacar. Luchar por ellas es muy diferente a imponerlas. Alguien puede matar por una idea transformándose en asesino además de fanático. Mientras, otros pueden conectar con ideas que vienen de la Vida por vía directa que buscan lo mejor para todos, no sólo para algunos, ni siquiera para la mayoría, sino para todos los seres.

Ser idealista no es tener pájaros en la cabeza. De hecho, a los idealistas, lo que les mantiene cuerdos, en lugar de deprimidos o iracundos es su lucha por alcanzar eso en lo que creen, y que, por supuesto, lo creen posible. Aún

8 de mayo de 2012

Tener y no tener

Además de una maravillosa película de los años cuarenta, “Tener y no tener” es el dilema con el que nos encontramos a menudo.

¿Qué significa tener? Es un concepto de posesión, de materialización de cara a uno mismo y a los demás. Es decir, que puedes contabilizar tus hazañas.
Es como irte de vacaciones y traerte las fotos o los souvenirs. Son para ti pero demuestran a los demás dónde has estado, lo que has conseguido o comprado y la importancia de la experiencia para ti reflejada en esos objetos. No todas las personas que viajan a un mismo destino sacan las mimas fotos ni compran las mismas cosas.

¿Qué significa no tener? Según el recuento material significa estar desposeído de símbolos que te integren y te relacionen con otros seres