4 de enero de 2016
Sacar el bicho
11 de diciembre de 2014
La mala intención
29 de octubre de 2013
Usurpadores
Y uno hace de todo. Sobre todo mal y con desesperación. Tranquiliza un poco saber que no sobramos, que hay sitio para todos. Que está vida no es un overbooking dentro de una compañía aérea que a la mínima te dejan en
7 de octubre de 2013
Claves de la revolución
30 de agosto de 2013
Lo que podemos hacer
17 de mayo de 2013
Juicios y prejuicios
2 de marzo de 2013
Reacciones
27 de febrero de 2013
A todos los desposeídos
29 de junio de 2012
Lo que NO soy
25 de junio de 2012
La sensibilidad frente a la violencia
6 de junio de 2012
Ante un ataque, una defensa implacable
3 de junio de 2012
¡Niño, me sacas de quicio!
Los niños y las niñas no son propiedad de nadie, son el futuro de la humanidad.
A medida que crecen, van descubriendo el mundo: lo que se puede y lo que no se puede, lo que está bien y lo que no, hasta dónde ir y dónde parar. Es decir, los límites. Para enseñarles y guiarles están los padres y las madres y, en general, todos los adultos, ya que esto lo entienden como un acto de amor, y buscan saber hasta dónde nos vinculamos con ellos y hasta dónde los amamos.
Echan auténticos pulsos para saber cuál y cuánto es nuestro poder, y fundamentalmente, cómo lo utilizamos.
La responsabilidad de nuestras reacciones es exclusivamente nuestra. Cuando decimos «no puedo más» lo que hacemos es culpabilizar a esos pequeños de nuestra falta de poder y recursos, y repetir historia porque eso es lo que,