Hemos creado una sociedad en la
que difícilmente nos permiten vivir. Tenemos permiso y casi obligación para
consumir, comprar, endeudarnos, pagar, empeñar, aplazar, liquidar, etc. Ahora
bien, sentirnos libres se pone un poco más complicado con tanto «primeros de
mes», «finales de mes», recortes de ayudas, encarecimientos de servicios,
subidas de precios y todo eso que vemos en la calle cada día.
Así que vamos deseando a «primeros
de mes» que lleguen «últimos» para volver a cobrar y seguir pagando, ya que
sobre el día 5 nos hemos fundido casi todo y tenemos lo justo para pasarlas
canutas sin sucumbir. Misterios de la vida humana: siempre ocurre lo mismo independientemente
de que la